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¿TE HAS PREGUNTADO A QUE HUELE Y SABE TU VAGINA?

14 de julio de 2021
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«Mi vulva es una flor, es una concha, un higo, un terciopelo; está llena de aromas, sabores, rincones, es de color rosa, suave, íntima, carnosa;«

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«Rosa María Roffiel«

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Ácido, salado, dulce o amargo. Gusto y sexo forman un exquisito binomio que integran los dos grandes deleites del ser humano. Cuando el amante besa, o simplemente roza con los labios, la variedad de matices y sabores exclusivos que le depara un cuerpo ardiente de deseo es infinita. La lengua, con sus más de 10.000 papilas gustativas, entra en acción y envía al cerebro sus impulsos, directos hacia las áreas vinculadas con el placer.

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La mayoría de las mujeres en algún momento de su vida se acomplejan por el olor de su vagina.

Una vagina no huele ni sabe a «pescado« como vulgarmente decimos. Tu vagina huele a eso: a tu vagina. Es algo que nos hace únicas. No todas sabemos igual y no todas olemos igual. Eso es lo hermoso de ser mujer, tu vagina es como tu tarjeta de identificación. Cuando dejas que alguien se le acerque estas dejando que te conozcan en tu estado más vulnerable, puro y real. ¡Ella te delata!

El flujo que nosotras segregamos –incluida la lubricación natural– tienen sabor y aroma muy particulares; sin embargo, hay tres gustos que los definen: ácido, salado y dulce.

Las miles de bacterias que alberga la vagina son las que determinan el sabor y olor de la misma. El coctel personal de cada mujer cambia según lo que cada quien decida comer y la etapa en la que se encuentra en su ciclo menstrual.

Violet Blue, una periodista y escritora de temas sexuales, compara el sabor de la vagina con el de algunas comidas según el ph que tengan. Una vagina saludable tiene un ph que varía entre 3.8 y 4.5. El café negro tiene un ph de 5, el limón de 2 y el ph del vino se ubica justo en el mismo rango que el de la vagina. Así que cuando los complejos te impidan disfrutar del buen sexo piensa en el vino; el vino siempre es bueno.

Otra forma de mantener un mejor olor y sabor es comer piña, melón, mango, kiwi, pepino y cualquier fruta cítrica. Esto hace que tu vagina tenga un sabor más dulce y menos amargo. Las comidas que no te ayudan a mejorar en sabor son la carne roja, los espárragos, el café y el ajo. Y claro, fumar también hace que tu vagina huela a cenicero. Las drogas y los antibióticos te dan un sabor amargo y generalmente hacen que huelas a químicos.

  La vagina tiene dos sabores:

1ro. El sabor del lubricante natural que la vagina genera cuando la mujer esta excitada. El sabor de este lubricante es a miel y es justo cuando la mujer está ovulando que genera más de este delicioso fluido.

¿Será por eso que después de la boda nos vamos de luna de miel?

2do. El sabor del clítoris, no es dulce, tiene un sabor difícil de descifrar porque no sabe a nada en concreto.

Los hombres pueden elegir entre probar la «miel« o el «pescado« como decimos, a la hora de tener sexo.

A pesar de toda las dietas o preparación que podrías tener antes del sexo vas a seguir oliendo a ti y no debes olvidar que esa es la razón por la cual tu pareja esta entre tus piernas, porque eres tú.

La pasión sabe, sobre todo, a imaginación. No existe una dieta afrodisíaca con poderes propios. La nata, la canela, el chocolate… no despiertan de un modo sistemático la libido. Es necesario crear un ambiente tentador que anime a uno y a otro a descubrir los sabores del sexo.

¿Quieres saber a qué huele y sabe tu popola? No hay nada mejor para conocer el olor y el sabor que probarlo. Basta con introducir un dedo (no hace falta que sea muy profundo) oler y probar su sabor. No pasa nada. Todas lo hemos hecho en algún momento. Si aún no lo has hecho, está bien que lo hagas, forma parte de ti y de tu salud vaginal.

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