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Fetichismo sexual: una práctica más común de lo crees.

16 de junio de 2021
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¿Cuáles son tus fetiches sexuales? ¿los pies? ¿los látigos? ¿el juego de roles? ¿sabes si son “normales?

Cuando se trata de deseo y preferencia sexual, no hay una regla escrita sobre lo que debe gustarte o no, cada persona tiene sus propias preferencias y fantasías.

Nunca nadie te dijo que te podías sentir excitado por objetos, personajes de caricatura o hasta por ver los pies de una persona, pero pasa y es más común de lo que piensas.

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De acuerdo con el diccionario, el fetichismo es una «Desviación sexual que consiste en fijar alguna parte del cuerpo humano o alguna prenda relacionada con él como objeto de excitación y deseo.»

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En la psicología, el fetichismo es una excitación sexual que ocurre como respuesta a un objeto o parte del cuerpo atípicamente sexual.

Los sexólogos y psicólogos especialistas no registran a una causa común por la que las personas pueden padecer el fetichismo. A pesar de ello, todos coinciden que la mayoría de fetiches sexuales empiezan ya a ser visibles durante la infancia, mucho antes de experimentar con su propia sexualidad.

Una de las causas por que las personas pueden convertirse en fetichistas puede ser debido a un comportamiento sexual inapropiado durante la infancia ya sea a través de un abuso sexual o un trauma generado alrededor de su sexualidad.

No a todos los fetichistas les gustan las mismas cosas, ni ser fetichista significa que sientas atracción por todos los fetiches habidos y por haber. Puedes sentir una atracción especial por algún objeto en concreto, ese será tu fetiche, mientras que otra persona puede sentir atracción por determinada zona del cuerpo o alguna característica muy concreta.

En efecto, hoy en día podemos encontrarnos tantos fetiches como personas, ¡la lista es interminable!, pero si estableciésemos una clasificación podríamos agruparlos de la siguiente forma:

1. Partes del cuerpo: generalmente no vinculadas directamente con lo erótico, como pueden ser los pies, las manos, el ombligo, las orejas…

2. Características corporales: una persona con tatuajes, un color de un color determinado, los piercing y dilataciones… una estética en concreto.

3. Prendas y complementos de vestir: sentir excitación por la lencería, las prendas de látex, el cuero…

4. Objetos y prácticas: zapatos de tacón alto, un espejo, un antifaz, la utilización de unas esposas…

Como ya hemos visto, tener un fetiche no es algo malo si se controla y se comunica a nuestros amantes. Actualmente, en la sociedad existen una serie de fetiches sexuales muy recurrentes. Entre los más populares podemos encontrar los siguientes:

1. Sadomasoquismo

Una persona que tiene este fetiche se excita a través de los azotes y las distintas formas de golpear a los demás. En muchas ocasiones para poder practicar este fetiche sexual con total seguridad se debe establecer un límite con la intensidad.

2. Juegos de roles

 En estos casos el fetichista busca representar aquello que en la imaginación le excita. De esta forma, las personas que participan pueden vestirse con algún uniforme en cuestión o incluso hacer el rol de un personaje imaginario.

3. Fetiche de pies

Algunas personas sienten excitación al ver y tocar los pies de los demás. Tanto es así que el fetichismo relacionado con los pies acostumbra a llevarse a cabo a través de masajes, besos y mordiscos.

4. Lencería erótica

De todos los tipos de fetiches este es el que pasa más desapercibido, además de ser uno de los más comunes. La ropa interior sexy se llega a convertir en fetiche cuando alguien necesita que esté presente en un escenario sexual para participar en las relaciones. 

5. Juegos de sensaciones

Los estímulos también pueden formar parte de los fetiches sexuales. Tanto es así que este fetiche consiste precisamente en recibir las sensaciones de una forma sexual. Esto puede ser a través de un vendaje de ojos o incluso jugar con un hielo o una pluma.

6. Ejercer el control

Este es uno de los fetiches más raros. El fetichista acostumbra a querer jugar a la dominación y a la sumisión con su pareja intentando controlar los orgasmos del otro. De esta forma, durante el acto sexual se intenta hacer llegar al otro al borde del clímax para detenerse en seco.

7. Esclavitud

Cuando se trata del fetiche de la esclavitud las personas intentan atar a su pareja para enfatizar el dominio. A diferencia del sado, en este no tiene por qué haber un daño al otro.

8. Juego psicológico

No sólo existe el fetichismo físico, sino que también hay personas que se pueden excitar a través de aquellos juegos sexuales que se producen en la mente. En estos casos el fetiche radica en el control mental que puede tener una persona en una relación.

9. Voyeurismo

El voyeurismo es un fetiche que consiste en obtener placer sexual al ver a otras personas desnudas u observar a los demás manteniendo relaciones sexuales.

Otra de las caras de uno de estos fetiches es precisamente el exhibicionismo, es decir, cuando te gusta que los demás te miren haciéndolo. A pesar de que puede ser desconocido, este es uno de los fetiches más comunes en la sociedad.

10. Tener relaciones en un lugar público

Muchas personas necesitan una habitación silenciosa para concentrarse en su placer y en el de su acompañante. Otras, por el contrario, adoran incorporar un factor sorpresa y prefieren hacer el amor en el coche, en un parque, en un baño público o en algún lugar donde exista la posibilidad de ser pillado ‘in fraganti’.

Existen muchos más fetiches sexuales que los mencionados en esta lista. Tener un fetiche no es algo raro, sino que cada vez existe más normalidad tanto para aceptarlos como para mostrarlos a la pareja. Disfrutar del sexo es vital para la salud emocional de cualquier relación.

¡Libérate, disfruta de tu fetiche sin miedo!

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