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Apego emocional: síntomas y consecuencias

10 de agosto de 2021
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El apego emocional, también conocido como apego afectivo, es el que implica una dependencia en tus relaciones, ya sea de pareja, sociales o familiares, pero en este artículo nos centraremos en el de parejas.

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Aunque pueden llegar a confundirse el apego con el amor, ambos conceptos son completamente distintos. La dependencia emocional es un problema porque puede llegar a conducir a la anulación como persona. Es muy común que el “apegado” acabe dejando de lado su vida, renuncie a su manera de ser, a sus aficiones, a sus gustos o a su círculo de amistades para seguir al otro. Lo peor no es que lo haga, sino que ni siquiera sea consciente de que lo está haciendo.

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¿Te ha pasado alguna vez? Es probable que lo hayas vivido y ni siquiera te hayas dado cuenta, o que lo hayas identificado con el paso del tiempo. El apego emocional surge a partir del miedo, de la manipulación y de la inseguridad. El miedo se puede manifestar de muchas maneras, una de ellas es el temor a perder al otro o a quedarnos solos.

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¿Cómo son las relaciones en las que existe apego emocional?

Las personas que son dependientes emocionalmente siguen una especie de patrón que se repite una y otra vez a lo largo de sus relaciones. Como siempre, todo empieza cuando conoces a alguien y comienzas a entusiasmarte, a sobredimensionar las expectativas mientras construyes una imagen ideal en tu mente de la otra persona.

A continuación, entras en una fase de sumisión porque quieres preservar esa relación. Antepones las necesidades del otro a las tuyas, con lo que se crea un desequilibrio. El desequilibrio aumenta a la par que se deteriora la relación, lo que se traduce en miedo al abandono y más apego.

Finalmente, como la relación no es saludable, se termina rompiendo. Entonces, como dependiente sientes una especie de síndrome de abstinencia y entras en una fase de tristeza. Intentas volver, pero ya no se puede. ¿Y qué haces? Pues el siguiente paso es buscar una nueva relación en la que sigues el mismo patrón.

¿Cuáles son los principales síntomas de la dependencia emocional?

Cuando existe apego emocional, idealizas al otro. No ves sus defectos y sobrestimas sus virtudes. También sientes mucho miedo, incluso pánico, a ser rechazado o abandonado, lo que se traduce en actitudes posesivas, celos y una gran inseguridad en ti. Ese temor aumenta porque no quieres estar solo y te aferras a tu pareja.

Las personas “apegadas” tienen una baja autoestima, son inseguras. Su fuente de amor propio es la relación en sí, que ni siquiera es saludable. Además, su autoestima disminuye al ritmo que aumenta su actitud sumisa. Necesitan tanto agradar y satisfacer al otro que al final se sienten incapaces de tomar decisiones, ni siquiera saben lo que les gusta porque hace tiempo que renunciaron a ser ellas mismas.

Como te hemos explicado, los dependientes emocionales siguen un patrón similar en todas sus relaciones. Por tanto, la raíz del problema, muchas veces, no es la relación en sí, sino que habría que indagar en “el apegado” para averiguar la causa. Puede tener una carencia emocional, falta de afecto, baja autoestima o expectativas demasiado altas en las relaciones.

Consecuencias del apego emocional

La dependencia emocional tiene una serie de consecuencias tanto psicológicas como sociales. Tus relaciones terminan siendo inestables ya que entras en una especie de círculo de rupturas y de reconciliaciones que no te llevan a ninguna parte y no te permiten avanzar.

Por otra parte, te has perdido tanto a ti mismo y has idealizado tanto la relación o a la persona, que te sientes insatisfecho y frustrado. La relación en sí es fuente de dolor porque sientes miedo y angustia de perder al otro. Y ese temor se acentúa con el miedo que sientes a estar solo.

En paralelo, tu autoestima va cayendo en picado puesto que la sumisión que desarrollas aniquila tu amor propio. Te sientes poco importante, poco valorado y secundario. Te sientes así porque el primero que no se valora eres tú.

A los efectos comentados, cabe sumar la ansiedad que empiezas a experimentar. Es una constante en tu relación porque te sientes perdido ante cualquier separación. Hay casos extremos en los que no puedes ni siquiera soportar la idea de que se vaya a trabajar. Te sientes continuamente amenazado y en peligro.

Los pensamientos en bucle se suceden en tu mente de manera descontrolada. No sabes si conocerá a alguien, si no contesta a tu llamada porque está con otra persona y esos celos o preocupaciones desencadenan actitudes posesivas y agobiantes por tu parte.

Al final, el apego te conduce a alejarte de los tuyos o bien intentas alejar a tu pareja de su círculo social o familiar.

Como puedes ver, la dependencia emocional conduce a relaciones tóxicas que se repiten una y otra vez si no pones freno.

Ayuda para el apego emocional

Es complicado romper con un círculo de apego emocional. Si te has sentido identificada en este artículo y tus relaciones siguen los patrones explicados, lo más aconsejable es que busques la ayuda de un psicólogo profesional. El problema, en parte, lo tienes tú y tienes que resolverlo para conseguir que tus relaciones sean saludables.

El primer paso para eliminar el problema es reconocer que se tiene, para después identificar tu sufrimiento. Los profesionales de la psicología te brindarán la ayuda que necesitas para que desarrolles un amor propio sano, para que te valores y aceptes tus virtudes y defectos. Tienes que aprender a quererte primero a ti para después querer a otras personas. Es importante que pases un tiempo sola, que te descubras y te quieras.

Para quererte tienes que pensar en ti, en lo que te gusta, averiguar con qué disfrutas, qué se te da bien. Es posible que al principio no se te ocurra nada, y en esos casos lo más aconsejable es que empieces a probar hasta encontrar algo que realmente te llene. Poco a poco conseguirás tus objetivos y lo harás por ti misma, y esas pequeñas satisfacciones te ayudarán a recuperar tu bienestar.

Cuando lo consigas estarás preparada para iniciar una nueva relación sin que sea fuente de angustia y preocupación. Todo lo contrario. Tendrás confianza en ti, seguridad y amor propio, lo que te permitirá entablar una unión que se asiente en los mismos pilares, en la que puedas disfrutar de un amor libre de esa dependencia emocional.

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