pastores

Por: Director

No es la primera vez que sucede un hecho tan horendo que conmueve al pueblo dominicano como es el asesinato de la pareja de esposos evangélicos, Elisa Muñoz Marte y Joel Díaz a manos de Policías en Villa Altagracia. La Policía está para salvar vida, no para quitarla.

Anuncio

Coincido con lo expresado por muchas personalidades artistícas, políticas y de la sociedad cuando tachan de atrocidad por parte de los policías actuante en el hecho.

Esta no es la primera vez. Si más no recuerdo, ha habido otros casos de asesinatos de ciudadanos donde se involucran a miembros de la uniformada. Para el año 2015 la uniformada se vio envuelta en varios escándalos y muertes de ciudadanos.

En aquella ocasión, los policías se dedicaban montar retenes en lugares oscuros, al parecer con la intención de atracar a los ciudadanos que transitaban en sus vehículos. Quienes no se detenían en el lugar señalado por los agentes policiales, corrían el riesgo de perder la vida. Tal fue el caso de un joven estudiante de término de la carrera de Derecho de la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD). Luego un señor de 81 años corrió con la misma suerte y otros casos ocurrido para la misma fecha.

Recuerdo que salió una campaña que se llamaba “Policía no me mate, yo me paro en lo claro”. Esa campaña repercuto tanto que se realizó para el 2015 una reforma con los planteamientos de un Foro Policial en ese entonces. Pero ¡hasta cuando! Seguirá la policía matando a diestra y siniestra.

Esta reforma logró la aprobación de la Ley Orgánica (590-16) que establece el radio de acción, operatividad y funciones de la institución encargada del orden y la seguridad ciudadana de la República Dominicana.

Volviendo a lo que no corresponde. Este accionar de la Policía Nacional deja mucho que decir. Dispararle a un vehículo sin mediar palabras porque tiene la descripción de otro vehículo donde se desplazan unos supuestos asaltantes, no es una excusa validad. El alegato de los involucrados en tal horrendo crimen es que confundieron el vehículo de los pastores con los de unos delincuentes que horas antes habían realizado un asalto en Bonao.

O sea, que corremos el riesgo que nuestro auto sea confundido con él de unos delincuentes por ser de la misma marca, mismo modelo y color. Pero ¿Hasta cuándo? La policía seguirá matando a diestra y siniestra.

La Policía Nacional necesita urgentemente una profilaxis, una reingeniería de todo el sistema policial, depurarlo, de manera tal que saquen aquellos gatillos alegres, que van por las calles eligiendo a quien matar. Pero me consta que en esa institución existen muchos policías serios y honrando. Hombres dispuestos a dar su vida por proteger a los ciudadanos.

El presidente Luis Abinader se pronunció sobre el caso y dejó muy claro que “en este país no cabe ya la impunidad, la arbitrariedad y mucho menos el abuso, para nadie ni con nadie” y que “la vida humana es sagrada”.

Gracias a Dios por darnos un excelente presidente que duele su gente, con un corazón enorme y un ser humano extraordinario. Esperemos que las palabras no se las lleve el viento

Deja un comentario