Ciudad de Panamá, – Las autoridades sanitarias de Panamá confirmaron este viernes un caso de sarampión en un turista europeo que viajó por Centroamérica y México, mientras que se investiga a otra posible viajera contagiada, aunque descartaron una transmisión comunitaria en el país, declarado libre de esa enfermedad desde 1995.
Caso confirmado
El Ministerio de Salud de Panamá detalló en un comunicado que el enfermo es un «ciudadano extranjero» que ingresó al país por la frontera caribeña de Bocas del Toro con Costa Rica, después de recorrer México, Guatemala, El Salvador y Nicaragua.
El paciente, un joven neerlandés, «presentó síntomas compatibles con sarampión, entre ellos fiebre, exantema (erupciones en la piel), tos y secreción nasal«, y recibió la «atención médica en un hospital privado donde se le tomó muestra para los estudios correspondientes».
Un instituto público especializado confirmó el caso como de sarampión, mientras que «se mantiene bajo investigación epidemiológica una segunda viajera internacional con síntomas sospechosos compatibles» con esa enfermedad contagiosa.
Pese a ello, las autoridades sanitarias aclararon que «no existe evidencia de transmisión comunitaria de sarampión en Panamá» e, igualmente, solicitaron a la población vacunarse contra la enfermedad y, en caso de duda, acudir al centro de salud más cercano.
Respuesta sanitaria
La cartera de salud explicó que, una vez confirmado el caso, se activó un protocolo de seguridad, que incluyó el seguimiento de contactos con el viajero, verificación del esquema de vacunación, bloqueo vacunal a las personas expuestas, vigilancia epidemiológica en sitios identificados y coordinación interinstitucional.
Contexto regional
Desde finales del año pasado, Centroamérica, a excepción de Honduras, ha registrado brotes de sarampión, con una mayoría de casos importados.
El país más afectado en la región es Guatemala, con 4.709 casos confirmados y cuatro bebés fallecidos por la enfermedad, que es altamente contagiosa y se transmite principalmente por el aire, a través de gotitas respiratorias expulsadas cuando una persona infectada tose, estornuda o habla.
Panamá no registraba casos de sarampión desde noviembre de 1995, logro que ha sido posible gracias al sistema de vigilancia epidemiológica que mantiene la institución a través de su Departamento de Epidemiología, así como a las altas coberturas de vacunación en la población, según la información oficial.



