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Siempre Por La Verdad

¿Deben ser pobres los cristianos?

28 de junio de 2020

EN CIERTA ocasión, Jesús le dijo a un joven gobernante rico que vendiera todas sus pertenencias e hiciera dádivas a los pobres.

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Cuenta el relato que, abatido por estas palabras, el joven se fue contristado “porque tenía muchas posesiones”. Entonces, Jesús dijo a sus discípulos: “¡Cuán difícil les será a los que tienen dinero entrar en el reino de Dios!”.

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Y añadió: “Más fácil es que un camello pase por el ojo de una aguja que el que un rico entre en el reino de Dios” (Marcos 10:21-23; Mateo 19:24).

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¿Qué quiso decir Jesús? ¿Son incompatibles las riquezas y la adoración verdadera? ¿Deben los cristianos acaudalados sentirse culpables por tener dinero? ¿Espera Dios que los cristianos lleven una vida austera?

Dios acoge a “hombres de toda clase”

En la antigüedad, Dios no exigió a los israelitas que vivieran en la pobreza. Después de ocupar su porción de tierra asignada, comenzaron a cultivar el terreno, criar ganado y entablar tratos comerciales para mantener a su familia.

Su prosperidad dependía de factores como las condiciones económicas y climáticas, la salud y la visión para los negocios. La Ley de Moisés mandaba al pueblo que tuviera compasión de quienes sufrían reveses económicos y se veían sumidos en la pobreza (Levítico 25:35-40).

Por otro lado, algunos israelitas se hacían ricos. Por ejemplo, la Biblia dice que Boaz, hombre de fe e integridad que llegó a ser antepasado de Jesucristo, era “poderoso en riquezas” (Rut 2:1).

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