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Siempre Por La Verdad

Francia se inquieta por el impacto laboral de la pandemia en los jóvenes

26 de mayo de 2020

“Un país que no da esperanza, es un país muerto”, admite el ministro Le Maire.

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Francia.-Los jóvenes son los menos afectados en termino de salud por la pandemia del Covid-19. Pero en el impacto económico y social, es una amenaza devastadora para la generación que está finalizando sus estudios y prevé entrar al mercado laboral.

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En Francia, preocupa mucho este problema y el Gobierno estudia medidas específicas para ayudar a los jóvenes a superar esta difícil coyuntura.

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El ministro de Economía y Finanzas, Bruno Le Maire, ha asegurado que “el acceso al empleo de los jóvenes deberá ser una de las prioridades del plan de recuperación”. El ministro aludía a los 500.000 millones de euros de ayudas de la Unión Europea a los sectores y regiones más afectados.

“Es necesario tener en cuenta la angustia de centenares de miles de jóvenes que se aprestan a comenzar en la vida sin ninguna perspectiva. Hay que dar un futuro a esos jóvenes que encontrarán las puertas cerradas en el mercado de trabajo en septiembre, pues un país que no da esperanza es un país muerto”.

¿Qué le espera a los jóvenes ante esta crisis?

La experiencia de crisis anteriores, como las del 1993 y 2008, muestra que los jóvenes pagaron un precio alto. Esta vez se dan unas condiciones aún más brutales, sin precedentes. Muchas empresas han suspendido sus programas para jóvenes, diplomados, sus contratos de aprendizaje o simplemente los empleos temporales y los stages de prácticas y formación. Han quedado anulados concursos y oposiciones.

Las graves consecuencias de la pandemia en la joven generación no será solo un problema francés sino Europeo y global. Desde hace años, existen análisis en Estados Unidos según los cuales los graduados universitarios que se han incorporado a la vida laboral en periodos de crisis han tenido ingresos inferiores a la media durante periodos prolongados, de hasta 10 y 15 años, o incluso más.

Otros estudios, sin embargo, como el que mencionaba recientemente la Harvard Business Review , coincidían en que los menores ingresos destacaban, paradójicamente, que quienes han empezado a trabajar durante una recesión han sido más felices en sus empleos porque han apreciado mejor sus ventajas y se han sentido agradecidos.

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